ERES PARA MÍ,
Eres para mí, amor mío, un canto de guitarra glorioso en la cumbre de mi corazón embriagado de poesía y rocío. Eres para mí, amor mío, un canto sublime de poesía en el ventanal de mi sonrisa y un manojo de metáforas tiernas en el epicentro de mi espíritu. Eres para mí, amor mío, el norte para mi corazón en este magnífico laberinto de la vida. P.D.A todas las mujeres. "Al fin y al cabo", como decía mi vecino don Lolo, allá en el barrio de la Recolección, todas son bellas fin y al cabo", como decía mi vecino don Lolo, allá en el barrio